Teatro Invisible: Emboscadas

El teatro invisible es una forma de teatro social y político, representada en un contexto real fuera del escenario, como la calle o un centro comercial, en la que el público no identifica a los actores como tales. Nosotros creemos que es un teatro donde pueden intervenir actores y no actores. El teatro invisible es una ficción que entra en la realidad. La finalidad no es entretener, sino provocar reflexión.
En base a esta modalidad de teatro nosotros hemos diseñado “las emboscadas”, que son actos de intervención en espacios públicos que buscan descomprimir situaciones naturalizadas de opresión, de indiferencia, para redescubrirnos en convivencia en esos espacios. Hasta ahora nos hemos inclinado a realizarlas en el transporte público.

Modus operandi

Régimen de equidad pasajera: Los actores subimos a un colectivo que parte de la estación terminal y nos distribuimos estratégicamente en los asientos. Cuando el vehículo empieza a llenarse de pasajeros al punto tal de que muchos viajan de pie, uno de nosotros, designado previamente y por este mismo acto acreedor de la condición de "chanta", propone un intercambio de 5 minutos con alguien que esté parado e invita al resto del pasaje a imitar su conducta, aduciendo que muchas personas vuelven cansadas de sus trabajos, son mayores, etc. Los demás actores, cómplices, inmediatamente comienzan a multiplicar la idea pronunciándose en alta voz a favor de la misma y ejecutando.

Te invito el boleto: Consiste en distribuir a los actores y cómplices en varias paradas de un colectivo intercalados con las personas que están esperándolo. El primero que sube paga su boleto y saca uno extra. Con ese boleto le invita el pasaje a la persona que viene detrás y le propone que le invite el boleto al siguiente y así armar una cadena de invitaciones. Los demás cómplices cuando suban al colectivo se sumarán y si se había cortado la cadena empezarán una nueva.

Cumpleaños: Varios actores suben a un colectivo y se distribuyen estratégicamente. Dos actores, caracterizados como un joven y su suegro, suben al mismo colectivo en cualquier parada del recorrido y solicitan a los pasajeros que ayuden al joven a sorprender a su novia, que subirá algunas paradas después, en el día de su cumpleaños. Se reparten comidas típicas de cumpleaños, torta, gaseosas y todo tipo de artículos de cotillón (pitos, matracas, bonetes, papel picado, globos, etc). Cuando la “novia” sube, todo el colectivo canta el feliz cumpleaños, y comienza un gran festejo que incluye cantos, baile y hasta alguna propuesta de matrimonio.

El desayuno llegó: Algunos actores suben a un colectivo en cualquier parada del recorrido y se distribuyen estratégicamente. Unas paradas después suben tres actores vestidos de mozos, con termos con café, mate y leche chocolatada y tortas, facturas y galletitas para convidar a todos los pasajeros, e irrumpen con una canción de presentación. Los actores cómplices suman algún alimento a la movida y todo el colectivo comparte un desayuno inusual.

Globos: Esta intervención solamente a hemos desarrollado en subtes. Consiste en que cómplices y actores comenzamos paulatinamente a inflar globos (preferentemente de un mismo color, nosotros elegimos el rojo) , a regalarle uno a los pasajeros para que ellos también puedan inflarlo y jugar con él.

En 2009, con motivo de repudiar "la protesta contra la inseguridad", realizamos una convocatoria a participar de intervenciones urbanas bajo el lema "la seguridad nace de la confianza en el otro" - "el miedo inmoviliza, la confianza construye". En abril de ese año llevamos a cabo emboscadas en colectivos y subte.